En las últimas décadas, el tratamiento del cáncer ha experimentado una profunda transformación. Ahora se busca personalizar cada terapia en función de alteraciones genéticas que, en ocasiones, pueden convertirse en diana para nuevas terapias dirigidas. A este enfoque se le conoce como medicina de precisión.
Para desarrollarlo, es necesario analizar diferentes muestras del paciente o de su tumor y así identificar moléculas o alteraciones genéticas llamadas biomarcadores. Estos permiten detectar y seguir la evolución de una enfermedad, establecer modelos pronósticos y predecir la respuesta a determinados tratamientos.
Algunos de los biomarcadores que utilizamos en la investigación son:
- Genéticos: detectan alteraciones en el ADN o ARN, clave para identificar predisposición a enfermedades o predecir el beneficio de terapias específicas.
- Epigenéticos: analizan cambios en la expresión de genes sin modificar su secuencia, aportando información sobre cómo se comporta la enfermedad a nivel molecular.
- De microbiota: estudian la composición microbiana del organismo, cuya relación con el cáncer es cada vez más evidente.
En CITAC contamos con grupos de investigación dedicados a esta línea, que buscan respuestas para ofrecer terapias más personalizadas, mejor toleradas y con mayor probabilidad de éxito.
Personalizamos la oncología.