La biopsia líquida, clave para un tratamiento más preciso del cáncer

La oncóloga Noelia Tarazona protagoniza una nueva sesión de los encuentros ‘Salud es Más’ con la colaboración de la Fundación CITAC.

La oncóloga Noelia Tarazona, especialista en Oncología Médica en el Hospital Clínico de Valencia e investigadora en INCLIVA y en el Mass General Brigham Cancer Center de Boston (EE. UU.), fue la protagonista de una nueva sesión de los encuentros ‘Salud es Más’, organizados por SUR y patrocinados por la Fundación Unicaja, en los que la Fundación CITAC participa como entidad colaboradora.

Durante su intervención, Tarazona, reconocida experta en biopsia líquida, explicó que esta tecnología va a revolucionar la forma de tratar el cáncer, al permitir identificar a los pacientes con mayor riesgo de recaída y personalizar los tratamientos, aunque subrayó que aún existen desafíos en su estandarización y sensibilidad.

La biopsia líquida consiste en el análisis del ADN tumoral circulante presente en una muestra de sangre u otros fluidos corporales, lo que posibilita conocer las alteraciones moleculares del tumor sin necesidad de realizar procedimientos invasivos. Esta herramienta ofrece además la ventaja de poder monitorizar la enfermedad en tiempo real, evaluar la eficacia de los tratamientos y detectar posibles recaídas antes de que sean visibles mediante pruebas de imagen.

La especialista señaló que esta técnica ha demostrado una especial eficacia en tumores como el cáncer colorrectal y el de mama, donde se está utilizando para predecir el riesgo de recaída y evitar tratamientos innecesarios como la quimioterapia en pacientes con buen pronóstico. También se están obteniendo resultados prometedores en cáncer de pulmón, vejiga, melanoma y tumores de cabeza y cuello, lo que abre la puerta a una futura incorporación más amplia en la práctica clínica.

Además, según explicó la doctora Tarazona, la implantación de la biopsia líquida no solo tiene un impacto clínico, sino también económico, al permitir reducir tratamientos innecesarios y evitar toxicidades asociadas. En el caso del cáncer colorrectal en estadio II, por ejemplo, se estima que más de la mitad de los pacientes reciben sobretratamiento, lo que implica hospitalizaciones y efectos adversos que suponen un coste superior a ocho millones de euros anuales. La aplicación de esta técnica permitiría dirigir la terapia únicamente a quienes realmente la necesitan, ahorrando recursos y mejorando la calidad de vida de los pacientes.

En la mesa de debate participaron Gerardo Lerones, director de Actividades Sociales de la Fundación Unicaja y el oncólogo, investigador del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria y vicedirector científico de la Fundación CITAC, Javier Pascual. La periodista de SUR Ana Barreales moderó la sesión, a la que también asistió Emilio Alba, director científico de la Fundación CITAC y catedrático de Oncología de la Universidad de Málaga.

El encuentro completo puede verse en SUR TV a través de este enlace.

Newsletter

Suscríbete en nuestra newsletter y no te pierdas ninguna novedad.